PRIMER ACTO. Cabaña de alquiler a la orilla del mar. Primer término, derecha, pequeño mueble de cantina. Segundo término, puerta de salida practicable. Primer término, al centro, muebles de sala con m...
Ella, como de costumbre, opuso resistencia. Él, como de costumbre, la golpeó cuidadosamente, hasta dejarla casi desvanecida. Cuando la vio tirada, con su faldita roja enrollada hasta el triángulo blan...
Antes de pulsar el timbre, Porfirio hizo un minucioso examen de su persona: el traje, verdoso, pero todavía presentable; los zapatos, viejos, pero bien boleados; la camisa, raída, pero planchada; la c...
Que esto quede bien claro: a mí ya todo me importa una pura chingada. Si escribo esta historia no es para justificarme ante nadie. Se me acusa de un crimen repulsivo que no cometí y mientras espero el...
En estos últimos días, Mateo ha estado insoportable. Ayer, sin ir más lejos, pateará a la ratona porque le da una palmadita en el hombro. —¡No mames! —grita—. ¿Qué no ves que me corre la frialdad? Nin...
Yo no sé nada de ella, ni siquiera la conozco, aunque tengo la seguridad de que existe. Yo la he visto (¿En sueños? ¿En un viaje? ¿En mi imaginación?), pasear su dolorosa belleza de ojos deslavados y...